viernes, 31 de julio de 2026

Mateo 13, 54-58. Más allá de las apariencias.

Mateo 13, 54-58

En aquel tiempo, Jesús llegó a su tierra y se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal forma, que todos estaban asombrados y se preguntaban: “¿De dónde ha sacado éste esa sabiduría y esos poderes milagrosos? ¿Acaso no es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama María su madre y no son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿Qué no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde, pues, ha sacado todas estas cosas?” Y se negaban a creer en él.

Entonces, Jesús les dijo: “Un profeta no es despreciado más que en su patria y en su casa”. Y no hizo muchos milagros allí por la incredulidad de ellos.

jueves, 30 de julio de 2026

Mateo 13, 47-53. La Red del Reino.

Mateo 13, 47-53.

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “El Reino de los cielos se parece también a la red que los pescadores echan en el mar y recoge toda clase de peces. Cuando se llena la red, los pescadores la sacan a la playa y se sientan a escoger los pescados; ponen los buenos en canastos y tiran los malos. Lo mismo sucederá al final de los tiempos: vendrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los arrojarán al horno encendido. Allí será el llanto y la desesperación.

¿Han entendido todo esto?’’ Ellos le contestaron: “Sí”. Entonces él les dijo: “Por eso, todo escriba instruido en las cosas del Reino de los cielos es semejante al padre de familia, que va sacando de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas”.

Y cuando acabó de decir estas parábolas, Jesús se marchó de allí.

miércoles, 29 de julio de 2026

Sin control, pero con Él.


Vivimos en un mundo que nos empuja a tenerlo todo bajo control. Queremos planificar el futuro, evitar los errores, conocer cada respuesta y asegurarnos de que nada se salga de nuestros cálculos. Sin embargo, la fe nos propone un camino muy distinto: aprender a confiar en Dios incluso cuando no entendemos hacia dónde nos conduce.

Nuestra canción "Sin control, pero con Él", adaptación inspirada en Baila y déjate de historias de Hakuna Group Music, nace precisamente de esa idea. No es una invitación a vivir sin rumbo, sino a descubrir que el mejor camino es aquel en el que dejamos que Cristo lleve el timón de nuestra vida.

Cuando caminamos con Jesús, no desaparecen las dificultades. Siguen existiendo los miedos, las dudas, las decisiones complicadas y los momentos de incertidumbre. Lo que cambia es que ya no estamos solos. Él transforma nuestras caídas en aprendizaje, nuestras heridas en esperanza y nuestros planes en oportunidades para descubrir algo mucho más grande de lo que habíamos imaginado.

"Sin control, pero con Él" transmite esa alegría de quien deja de luchar contra todo para empezar a confiar. Es una canción que invita a soltar el peso de querer dominar cada detalle y a vivir con la libertad de los hijos de Dios. Porque la verdadera paz no nace de controlar el futuro, sino de saber quién camina a nuestro lado.

Con un ritmo fresco, dinámico y lleno de energía, esta adaptación quiere recordar que la fe también se celebra. Ser cristiano no significa vivir con miedo, sino con la certeza de que Dios nunca abandona a quienes ponen su confianza en Él. La alegría del Evangelio se canta, se comparte y también se puede rapear.

En muchas ocasiones, Dios nos llama a salir de nuestra zona de confort, igual que llamó a Abraham, a Pedro o a tantos santos que dejaron atrás sus seguridades para seguirle. Ninguno conocía el final del camino, pero todos descubrieron que la voluntad de Dios siempre conduce a una vida más plena.

Quizá hoy también nosotros necesitemos dejar de aferrarnos a nuestros propios planes para abrir el corazón a los de Dios. Puede que no tengamos todas las respuestas, pero sí tenemos la promesa de que Él permanece fiel en cada paso.

Porque cuando Cristo guía nuestra vida, ya no hace falta controlarlo todo. Basta con caminar a su lado.

Atrévete a soltar el miedo, a confiar más y a vivir "sin control... pero con Él".

Primera caida.

El camino hacia el Calvario no fue una marcha triunfal. Fue un recorrido de dolor, agotamiento y amor llevado hasta el extremo. En la tercera estación del Vía Crucis, contemplamos a Jesús cayendo por primera vez bajo el peso de la cruz. Aunque este episodio no aparece narrado explícitamente en los Evangelios, la tradición cristiana lo ha conservado como un signo profundo de la humanidad de Cristo y de su entrega total por nuestra salvación.

Nuestra canción "Primera Caída" quiere poner voz a ese momento en el que las fuerzas parecen desaparecer. Jesús, el Hijo de Dios, experimenta el cansancio, el sufrimiento y el peso de una cruz que no le pertenece, sino que carga por amor a toda la humanidad. No cae por debilidad espiritual, sino porque ha querido asumir plenamente nuestra condición humana.

Cada uno de nosotros conoce también sus propias caídas. El pecado, el fracaso, la enfermedad, el miedo, las dudas o las heridas de la vida pueden hacernos tropezar una y otra vez. Sin embargo, la grandeza de Cristo no está en no caer, sino en levantarse para continuar el camino de la redención. Esa es la esperanza que inspira esta canción: Dios nunca abandona al que lucha por volver a ponerse en pie.

"Primera Caída" mezcla la intensidad del rap con una producción emotiva y contundente para reflejar el contraste entre el peso de la cruz y la fuerza del amor. Cada verso recuerda que el sacrificio de Jesús no fue una derrota, sino el comienzo de la victoria sobre el pecado y la muerte. Allí donde el mundo solo veía un hombre vencido, Dios estaba escribiendo la historia de la salvación.

Esta estación también nos invita a mirar con misericordia a quienes caen a nuestro alrededor. Con demasiada frecuencia juzgamos el tropiezo ajeno y olvidamos que todos necesitamos una mano que nos ayude a levantarnos. Jesús, que conoció el suelo del camino al Calvario, comprende nuestras debilidades y nos ofrece siempre una nueva oportunidad para empezar de nuevo.

En un mundo que exige perfección y éxito constante, la Primera Caída nos recuerda que el verdadero discípulo no es quien nunca fracasa, sino quien vuelve a levantarse confiando en Dios. La cruz pesa, el camino cansa, pero el amor siempre encuentra fuerzas para seguir adelante.

Que esta canción nos anime a no rendirnos cuando lleguen las pruebas, a descubrir a Cristo en medio de nuestras propias caídas y a recordar que, después del sufrimiento, siempre espera la esperanza de la Resurrección.

Porque quien se levanta con Cristo nunca camina solo.

San Joaquín y Santa Ana. Raíces de Gracia.

Toda gran historia tiene un comienzo. Antes del pesebre de Belén, antes de los milagros, de la cruz y de la resurrección, hubo un hogar donde Dios preparó el camino para la salvación. Ese hogar fue el de San Joaquín y Santa Ana, los padres de la Virgen María y abuelos de Jesús según la tradición cristiana.

Nuestra canción "San Joaquín y Santa Ana. Raíces de Gracia" es un homenaje a quienes, desde el silencio y la sencillez, hicieron posible que floreciera el plan de Dios. Aunque los Evangelios no narran su vida, la tradición de la Iglesia los recuerda como un matrimonio fiel, perseverante en la oración y lleno de confianza en el Señor.

Ellos nos enseñan que la santidad también se construye en lo cotidiano: educando, acompañando, sembrando la fe en la familia y viviendo cada día con esperanza. Gracias a su ejemplo, María creció en un ambiente donde aprendió a escuchar la voz de Dios y a responder con aquel "sí" que cambió la historia de la humanidad.

El título "Raíces de Gracia" quiere expresar precisamente esa realidad. Las raíces permanecen ocultas bajo tierra, pero sostienen todo el árbol. Así fueron Joaquín y Ana: discretos, humildes y casi invisibles para la historia, pero fundamentales en el proyecto de Dios. Sin buscar protagonismo, prepararon el terreno para que naciera la mujer que daría al mundo al Salvador.

Musicalmente, esta canción combina la fuerza del rap con una atmósfera cálida y esperanzadora. Cada verso quiere recordar que la fe se transmite de generación en generación y que el amor vivido en la familia puede dejar una huella eterna. Es un reconocimiento a todos los abuelos y padres que, con paciencia y entrega, siembran el Evangelio en el corazón de sus hijos y nietos.

Hoy, cuando tantas familias afrontan dificultades, San Joaquín y Santa Ana siguen siendo un modelo de confianza, fidelidad y perseverancia. Nos recuerdan que ninguna tarea hecha por amor es pequeña y que Dios actúa muchas veces desde la sencillez de un hogar.

Que esta canción nos ayude a valorar nuestras propias raíces, a agradecer el legado de quienes nos enseñaron a creer y a comprender que cada gesto de amor puede convertirse en una semilla de gracia para las generaciones futuras.

San Joaquín y Santa Ana, abuelos de Jesús, rogad por nuestras familias y ayudadnos a transmitir una fe viva, firme y llena de esperanza.

Santiago Apóstol. Hijo del trueno.

Hay personas que dejan huella por su fuerza. Otras, por su fidelidad. Santiago consiguió ambas cosas. Jesús le dio un sobrenombre que lo decía todo: Boanerges, es decir, "Hijos del Trueno" (Marcos 3,17). No era un título de honor, sino el reflejo de un carácter apasionado, impulsivo y valiente. Ese mismo fuego que, transformado por Cristo, acabaría convirtiéndolo en uno de los grandes pilares de la Iglesia.

Nuestra nueva canción, "Santiago Apóstol. Hijo del Trueno", quiere transmitir esa transformación. No habla solo del apóstol que caminó junto a Jesús, presenció la Transfiguración o estuvo con Él en Getsemaní. Habla también del hombre que aprendió que el verdadero poder no está en la violencia ni en la ambición, sino en el servicio y en entregar la vida por el Evangelio.

Santiago fue el primer apóstol en derramar su sangre por Cristo. Su martirio, narrado en el libro de los Hechos (12,1-2), demuestra que siguió a Jesús hasta las últimas consecuencias. Su historia nos recuerda que la fe auténtica no consiste solo en creer, sino en vivir con valentía aquello que creemos.

La tradición cristiana también lo reconoce como el evangelizador de Hispania y patrono de España. Desde hace siglos, millones de peregrinos recorren el Camino de Santiago buscando algo más que una meta física: un encuentro con Dios, consigo mismos y con los demás. Cada paso es una invitación a la conversión, igual que cada verso de esta canción quiere ser una invitación a caminar tras las huellas de Cristo.

Musicalmente, "Santiago Apóstol. Hijo del Trueno" mezcla la fuerza del rap con una producción épica para reflejar el carácter decidido del apóstol. Es una canción que anima a no esconder la fe, a levantarse cuando llegan las dificultades y a anunciar el Evangelio con la misma pasión que movió a Santiago hace casi dos mil años.

Hoy el mundo necesita cristianos con corazón de discípulo y valor de apóstol. Personas capaces de convertir el ruido en esperanza, el miedo en confianza y el orgullo en servicio. Ese es el verdadero significado de ser un "Hijo del Trueno": dejar que el fuego de Dios transforme nuestra vida para convertirnos en testigos de su amor.

Que Santiago Apóstol interceda por todos nosotros y nos enseñe a seguir a Cristo con decisión, valentía y fidelidad hasta el final.

Juan 11, 19-27. Yo soy la resurrección.

Juan 11, 19-27.

En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María para consolarlas por la muerte de su hermano Lázaro. Apenas oyó Marta que Jesús llegaba, salió a su encuentro; pero María se quedó en casa. Le dijo Marta a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora estoy segura de que Dios te concederá cuanto le pidas”.

Jesús le dijo: “Tu hermano resucitará”. Marta respondió: “Ya sé que resucitará en la resurrección del último día”. Jesús le dijo: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y todo aquel que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees tú esto?” Ella le contestó: “Sí, Señor. Creo firmemente que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo”.

martes, 28 de julio de 2026

San Mateo 13,36-43. Brilla como el sol.


Evangelio según San Mateo 13,36-43.

Entonces, dejando a la multitud, Jesús regresó a la casa; sus discípulos se acercaron y le dijeron: "Explícanos la parábola de la cizaña en el campo".
El les respondió: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;
el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la cizaña son los que pertenecen al Maligno,
y el enemigo que la siembra es el demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los ángeles.
Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo.
El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal,
y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes.
Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga!"

San Mateo 13,31-35. Explota el Reino.


Evangelio según San Mateo 13,31-35.

Jesús propuso a la gente otra parábola:
"El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo.
En realidad, esta es la más pequeña de las semillas, pero cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera que los pájaros del cielo van a cobijarse en sus ramas".
Después les dijo esta otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa".
Todo esto lo decía Jesús a la muchedumbre por medio de parábolas, y no les hablaba sin parábolas,
para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta: Hablaré en parábolas, anunciaré cosas que estaban ocultas desde la creación del mundo.

San Mateo 13,44-52. El Tesoro.

Evangelio según San Mateo 13,44-52.

Jesús dijo a la multitud:

"El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo.

El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas;

y al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró."

El Reino de los Cielos se parece también a una red que se echa al mar y recoge toda clase de peces.

Cuando está llena, los pescadores la sacan a la orilla y, sentándose, recogen lo bueno en canastas y tiran lo que no sirve.

Así sucederá al fin del mundo: vendrán los ángeles y separarán a los malos de entre los justos,

para arrojarlos en el horno ardiente. Allí habrá llanto y rechinar de dientes.

¿Comprendieron todo esto?". "Sí", le respondieron.

Entonces agregó: "Todo escriba convertido en discípulo del Reino de los Cielos se parece a un dueño de casa que saca de sus reservas lo nuevo y lo viejo".

San Mateo 20,20-28. Grande es servir.


 Evangelio según San Mateo 20,20-28.

La madre de los hijos de Zebedeo se acercó a Jesús, junto con sus hijos, y se postró ante él para pedirle algo.

"¿Qué quieres?", le preguntó Jesús. Ella le dijo: "Manda que mis dos hijos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda".

"No saben lo que piden", respondió Jesús. "¿Pueden beber el cáliz que yo beberé?". "Podemos", le respondieron.

"Está bien, les dijo Jesús, ustedes beberán mi cáliz. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes se los ha destinado mi Padre".

Al oír esto, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos.

Pero Jesús los llamó y les dijo: "Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad.

Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; y el que quiera ser el primero que se haga su esclavo: como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud".

viernes, 24 de julio de 2026

San Mateo 13,18-23. Tierra fertil.


 Evangelio según San Mateo 13,18-23.

Escuchen, entonces, lo que significa la parábola del sembrador.

Cuando alguien oye la Palabra del Reino y no la comprende, viene el Maligno y arrebata lo que había sido sembrado en su corazón: este es el que recibió la semilla al borde del camino.

El que la recibe en terreno pedregoso es el hombre que, al escuchar la Palabra, la acepta en seguida con alegría, pero no la deja echar raíces, porque es inconstante: en cuanto sobreviene una tribulación o una persecución a causa de la Palabra, inmediatamente sucumbe.

El que recibe la semilla entre espinas es el hombre que escucha la Palabra, pero las preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas la ahogan, y no puede dar fruto.

Y el que la recibe en tierra fértil es el hombre que escucha la Palabra y la comprende. Este produce fruto, ya sea cien, ya sesenta, ya treinta por uno".

jueves, 23 de julio de 2026

San Mateo 13,10-17. Ojos que ven.


 Evangelio según San Mateo 13,10-17.

En aquel tiempo, los discípulos se acercaron y le dijeron: "¿Por qué les hablas por medio de parábolas?".

El les respondió: "A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no.

Porque a quien tiene, se le dará más todavía y tendrá en abundancia, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene.

Por eso les hablo por medio de parábolas: porque miran y no ven, oyen y no escuchan ni entienden.

Y así se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: Por más que oigan, no comprenderán, por más que vean, no conocerán,

Porque el corazón de este pueblo se ha endurecido, tienen tapados sus oídos y han cerrado sus ojos, para que sus ojos no vean, y sus oídos no oigan, y su corazón no comprenda, y no se conviertan, y yo no los cure.

Felices, en cambio, los ojos de ustedes, porque ven; felices sus oídos, porque oyen.

Les aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron; oír lo que ustedes oyen, y no lo oyeron."

miércoles, 22 de julio de 2026

San Juan 20,1-2.11-18. ¿A quien buscas?

 

Evangelio según San Juan 20,1-2.11-18.

El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada.

Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto".

María se había quedado afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro

y vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde había sido puesto el cuerpo de Jesús.

Ellos le dijeron: "Mujer, ¿por qué lloras?". María respondió: "Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto".

Al decir esto se dio vuelta y vio a Jesús, que estaba allí, pero no lo reconoció.

Jesús le preguntó: "Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?". Ella, pensando que era el cuidador de la huerta, le respondió: "Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo".

Jesús le dijo: "¡María!". Ella lo reconoció y le dijo en hebreo: "¡Raboní!", es decir "¡Maestro!".

Jesús le dijo: "No me retengas, porque todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: 'Subo a mi Padre, el Padre de ustedes; a mi Dios, el Dios de ustedes'".

María Magdalena fue a anunciar a los discípulos que había visto al Señor y que él le había dicho esas palabras.

Santa María Magdalena. Apóstola de los Apóstoles.

Hay nombres que cambian la historia. Y uno de ellos es María Magdalena, la mujer que permaneció junto a la cruz cuando muchos huyeron, la primera en llegar al sepulcro y la primera en escuchar la voz del Resucitado llamándola por su nombre: «¡María!».

Nuestra nueva canción, "Apóstola de los Apóstoles", quiere rendir homenaje a una de las figuras más fascinantes del Evangelio. Una mujer transformada por el amor de Cristo, fiel hasta el final y elegida para anunciar la noticia más importante de todos los tiempos: ¡Jesús ha resucitado!

Durante siglos, María Magdalena fue injustamente identificada con la pecadora arrepentida, pero los Evangelios nunca la presentan como una prostituta. Lo que sí nos muestran es a una discípula fiel, liberada por Jesús, que lo siguió con valentía y permaneció a su lado en los momentos más difíciles.

Por eso, la tradición de la Iglesia la conoce como "Apóstola de los Apóstoles", expresión utilizada por Santo Tomás de Aquino y recogida oficialmente por la Iglesia. En 2016, el papa Francisco elevó su memoria litúrgica al rango de fiesta, el mismo nivel que la celebración de los apóstoles, subrayando la importancia de su misión y estableciendo un prefacio propio titulado precisamente Apostolorum Apostola.

En esta canción hemos querido reflejar ese momento único en el jardín, cuando las lágrimas se convierten en esperanza. María Magdalena busca a Jesús entre la oscuridad del sepulcro, pero encuentra mucho más: escucha su nombre pronunciado por el Maestro y recibe el encargo de anunciar la Resurrección a los propios apóstoles. Desde ese instante deja de ser una simple testigo para convertirse en la primera mensajera del Evangelio pascual.

Con un estilo que mezcla el rap con una producción épica y emotiva, "Apóstola de los Apóstoles" nos recuerda que Dios sigue llamando a cada persona por su nombre. Él transforma el dolor en misión, el llanto en esperanza y la oscuridad en luz.

Que esta canción nos inspire a vivir con la misma fidelidad de María Magdalena: buscando siempre a Cristo, permaneciendo junto a Él en la cruz y anunciando con alegría, en medio del mundo, la gran noticia que cambió la historia:

martes, 21 de julio de 2026

San Mateo 12,46-50. Mi verdadera familia.

Evangelio según San Mateo 12,46-50.

Todavía estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban afuera, trataban de hablar con él.

Alguien le dijo: "Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte".

Jesús le respondió: "¿Quién es mí madre y quiénes son mis hermanos?".

Y señalando con la mano a sus discípulos, agregó: "Estos son mi madre y mis hermanos.

Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre".

lunes, 20 de julio de 2026

San Mateo 12,38-42. La señal de Jonás.


 Evangelio según San Mateo 12,38-42.

Entonces algunos escribas y fariseos le dijeron: "Maestro, queremos que nos hagas ver un signo".

El les respondió: "Esta generación malvada y adúltera reclama un signo, pero no se le dará otro que el del profeta Jonás.

Porque así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del pez, así estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra tres días y tres noches.

El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay alguien que es más que Jonás.

El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra esta generación y la condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay alguien que es más que Salomón."

domingo, 19 de julio de 2026

San Mateo 13,24-43. Trigo y sombra.

Evangelio según San Mateo 13,24-43.

Jesús propuso a la gente otra parábola:

"El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue.

Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña.

Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: 'Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?'.

El les respondió: 'Esto lo ha hecho algún enemigo'. Los peones replicaron: '¿Quieres que vayamos a arrancarla?'.

'No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo.

Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero'".

También les propuso otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo.

En realidad, esta es la más pequeña de las semillas, pero cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera que los pájaros del cielo van a cobijarse en sus ramas".

Después les dijo esta otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa".

Todo esto lo decía Jesús a la muchedumbre por medio de parábolas, y no les hablaba sin parábolas,

para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta: Hablaré en parábolas, anunciaré cosas que estaban ocultas desde la creación del mundo.

Entonces, dejando a la multitud, Jesús regresó a la casa; sus discípulos se acercaron y le dijeron: "Explícanos la parábola de la cizaña en el campo".

El les respondió: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la cizaña son los que pertenecen al Maligno, y el enemigo que la siembra es el demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los ángeles.

Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo.

El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal, y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes.

Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga!"

sábado, 18 de julio de 2026

San Mateo 12,14-21. Caña que no se rompe.

Evangelio según San Mateo 12,14-21.

En seguida los fariseos salieron y se confabularon para buscar la forma de acabar con él.

Al enterarse de esto, Jesús se alejó de allí. Muchos lo siguieron, y los curó a todos.

Pero él les ordenó severamente que no lo dieran a conocer,

para que se cumpliera lo anunciado por el profeta Isaías:

Este es mi servidor, a quien elegí, mi muy querido, en quien tengo puesta mi predilección. Derramaré mi Espíritu sobre él y anunciará la justicia a las naciones.

No discutirá ni gritará, y nadie oirá su voz en las plazas.

No quebrará la caña doblada y no apagará la mecha humeante, hasta que haga triunfar la justicia;

y las naciones pondrán la esperanza en su Nombre.

viernes, 17 de julio de 2026

Catedral de Santiago de Compostela. Final del camino.

Hay caminos que se recorren con los pies y otros que se recorren con el corazón. "Final del camino" es una canción inspirada en la Catedral de Santiago de Compostela, el lugar donde culmina la peregrinación jacobea y donde millones de personas, desde hace siglos, descubren que el verdadero destino no es un edificio, sino un encuentro con Dios.

La Catedral de Santiago custodia, según la tradición cristiana, los restos del apóstol Santiago el Mayor. Desde el descubrimiento de su sepulcro en el siglo IX, Compostela se convirtió en uno de los tres grandes centros de peregrinación del cristianismo, junto con Jerusalén y Roma. Durante siglos, hombres y mujeres de toda Europa han recorrido el Camino impulsados por la fe, la penitencia, la esperanza o la búsqueda de sentido.

"Final del camino" quiere trasladar esa experiencia al lenguaje del rap. Cada verso recuerda que todos somos peregrinos en esta vida. Caminamos con nuestras alegrías y nuestras heridas, con nuestras caídas y nuestros sueños. A veces el trayecto es duro, pero cada paso nos acerca un poco más a Cristo.

La llegada a la Plaza del Obradoiro emociona a miles de peregrinos cada año. Sin embargo, la verdadera meta se encuentra al entrar en la catedral, contemplar el altar del Apóstol y recordar que la fe no termina al llegar a Santiago: allí comienza una nueva etapa de la vida cristiana. Como enseña la tradición jacobea, el Camino nunca es un fin en sí mismo, sino un medio para acercarse a Dios.

Esta canción también es una invitación para quienes nunca han realizado el Camino de Santiago. Todos tenemos un camino interior que recorrer. Cada acto de amor, cada perdón ofrecido, cada oración y cada sacrificio son pasos hacia la santidad.

Que "Final del camino" nos recuerde que la meta definitiva no es Compostela, sino el Cielo. Y que, mientras avanzamos por los caminos de esta vida, podamos repetir con esperanza el saludo de los peregrinos de todos los tiempos:

¡Buen Camino! Ultreia et Suseia.

San Mateo 12,1-8. Mayor que el templo.


 Evangelio según San Mateo 12,1-8.

Jesús atravesaba unos sembrados y era un día sábado. Como sus discípulos sintieron hambre, comenzaron a arrancar y a comer las espigas.

Al ver esto, los fariseos le dijeron: "Mira que tus discípulos hacen lo que no está permitido en sábado".

Pero él les respondió: "¿No han leído lo que hizo David, cuando él y sus compañeros tuvieron hambre,

cómo entró en la Casa de Dios y comieron los panes de la ofrenda, que no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compañeros, sino solamente a los sacerdotes?

¿Y no han leído también en la Ley, que los sacerdotes, en el Templo, violan el descanso del sábado, sin incurrir en falta?

Ahora bien, yo les digo que aquí hay alguien más grande que el Templo.

Si hubieran comprendido lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios, no condenarían a los inocentes.

Porque el Hijo del hombre es dueño del sábado".

jueves, 16 de julio de 2026

Virgen del Carmen. Estrella de los mares.

El mar siempre ha sido símbolo de la vida. A veces está en calma y otras se agita con fuerza, poniendo a prueba nuestra fe, nuestra esperanza y nuestra confianza en Dios. En medio de esas aguas, los cristianos encontramos una luz que nunca deja de brillar: la Virgen del Carmen, la Estrella de los Mares (Stella Maris), la Madre que acompaña a sus hijos en cada travesía.

Con la canción "Virgen del Carmen. Estrella de los mares", EvangelioRap quiere rendir homenaje a una de las advocaciones marianas más queridas por el pueblo cristiano. Desde hace siglos, marineros, pescadores, navegantes y familias enteras han puesto su vida bajo la protección de Nuestra Señora del Carmen, confiando en su poderosa intercesión y en su amor de Madre.

La fiesta de la Virgen del Carmen, celebrada este 16 de julio, nos recuerda que María nunca deja de conducirnos hacia su Hijo. Como hizo en las bodas de Caná, sigue diciéndonos hoy: «Haced lo que Él os diga» (Jn 2,5). Ella no busca ocupar el lugar de Cristo, sino llevarnos siempre hasta Él.

Uno de los signos más conocidos de esta advocación es el escapulario del Carmen, un recordatorio visible de la protección maternal de María y del compromiso de quienes desean vivir siguiendo a Jesucristo. Llevar el escapulario no es un amuleto ni una garantía automática de salvación, sino un signo de confianza en la Virgen y una llamada a vivir el Evangelio con fidelidad, oración y caridad.

En esta canción, los ritmos urbanos se unen a una profunda oración de confianza. Cada verso quiere ser una súplica para quienes atraviesan tempestades, para quienes buscan un puerto seguro y para todos los que desean caminar de la mano de María hacia Cristo.

Porque la Virgen del Carmen sigue iluminando nuestro horizonte cuando las olas parecen demasiado grandes. Ella conoce nuestros miedos, nuestras dudas y nuestras luchas, y nunca deja de interceder por nosotros ante su Hijo.

Que "Virgen del Carmen. Estrella de los mares" sea una invitación a renovar nuestra confianza en María, a acudir a ella en los momentos difíciles y a descubrir que quien navega con Cristo y bajo el manto de su Madre nunca está solo.

Virgen del Carmen, Estrella de los Mares, ruega por nosotros y guía siempre nuestra travesía hasta el puerto seguro que es Jesucristo.

"Acuérdate, Virgen del Carmen, de todos los que navegan por el mar de la vida, y condúcenos siempre hacia tu Hijo."

San Mateo 11,28-30. Descanso en ti.


 Evangelio según San Mateo 11,28-30.

Jesús tomó la palabra y dijo:

"Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré.

Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio.

Porque mi yugo es suave y mi carga liviana."

miércoles, 15 de julio de 2026

Domingo es del Rey.

Hay quien piensa que el domingo es simplemente el final del fin de semana. Un día para dormir más, hacer compras o preparar la vuelta al trabajo. Sin embargo, para un cristiano el domingo tiene un significado mucho más profundo: es el Día del Señor, el día en que Jesucristo venció a la muerte y abrió para siempre las puertas de la vida.

Con "Domingo es del Rey", EvangelioRAP quiere recordar el verdadero sentido del tercer mandamiento: "Santificarás las fiestas". No se trata de cumplir una norma por obligación, sino de responder al amor de Dios reservándole un espacio privilegiado en nuestra semana.

Cada domingo es una oportunidad para detener el ritmo frenético del mundo y volver a lo esencial. La Santa Misa no es un trámite ni una costumbre heredada; es el encuentro vivo con Cristo resucitado que nos fortalece, nos perdona y nos alimenta con su Palabra y con la Eucaristía.

Pero santificar el domingo va más allá de asistir a Misa. También significa dedicar tiempo a la familia, compartir con quienes amamos, visitar a quien está solo, descansar del trabajo cuando es posible y agradecer a Dios todos los dones recibidos durante la semana. En una sociedad que parece exigir productividad las veinticuatro horas del día, el tercer mandamiento nos recuerda que nuestra dignidad no depende de lo que producimos, sino de que somos hijos de Dios.

En esta canción, el ritmo urbano se convierte en una invitación a cambiar de perspectiva: el domingo no pertenece al calendario, ni al comercio, ni a las prisas. El domingo pertenece al Rey.

Que esta canción nos anime a vivir cada Día del Señor con alegría, poniendo a Cristo en el centro de nuestra vida. Porque cuando el domingo comienza en el altar, toda la semana encuentra su verdadero rumbo.

"Este es el día que hizo el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo." (Salmo 118,24)

San Mateo 11,25-27. Revelado a los pequeños.


 Evangelio según San Mateo 11,25-27.

Jesús dijo:

"Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños.

Sí, Padre, porque así lo has querido.

Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar."

martes, 14 de julio de 2026

San Mateo 11,20-24. Ay de ti.


 Evangelio según San Mateo 11,20-24.

Jesús comenzó a recriminar a aquellas ciudades donde había realizado más milagros, porque no se habían convertido.

"¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y cubriéndose con ceniza.

Yo les aseguro que, en el día del Juicio, Tiro y Sidón serán tratadas menos rigurosamente que ustedes.

Y tú, Cafarnaún, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. Porque si los milagros realizados en ti se hubieran hecho en Sodoma, esa ciudad aún existiría.

Yo les aseguro que, en el día del Juicio, la tierra de Sodoma será tratada menos rigurosamente que tú".

lunes, 13 de julio de 2026

San Mateo 10,34-42.11,1. Espada de verdad.

Evangelio según San Mateo 10,34-42.11,1.

Jesús dijo a sus apóstoles:

"No piensen que he venido a traer la paz sobre la tierra. No vine a traer la paz, sino la espada.

Porque he venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre y a la nuera con su suegra;

y así, el hombre tendrá como enemigos a los de su propia casa.

El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí.

El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí.

El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.

El que los recibe a ustedes, me recibe a mí; y el que me recibe, recibe a aquel que me envió.

El que recibe a un profeta por ser profeta, tendrá la recompensa de un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, tendrá la recompensa de un justo.

Les aseguro que cualquiera que dé de beber, aunque sólo sea un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños por ser mi discípulo, no quedará sin recompensa".

Cuando Jesús terminó de dar estas instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí, para enseñar y predicar en las ciudades de la región.

domingo, 12 de julio de 2026

San Mateo 13,1-23. Tierra de fuego.

Evangelio según San Mateo 13,1-23.

Aquel día, Jesús salió de la casa y se sentó a orillas del mar.

Una gran multitud se reunió junto a él, de manera que debió subir a una barca y sentarse en ella, mientras la multitud permanecía en la costa.

Entonces él les habló extensamente por medio de parábolas. Les decía: "El sembrador salió a sembrar.

Al esparcir las semillas, algunas cayeron al borde del camino y los pájaros las comieron.

Otras cayeron en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra, y brotaron en seguida, porque la tierra era poco profunda;

pero cuando salió el sol, se quemaron y, por falta de raíz, se secaron.

Otras cayeron entre espinas, y estas, al crecer, las ahogaron.

Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto: unas cien, otras sesenta, otras treinta.

¡El que tenga oídos, que oiga!".

Los discípulos se acercaron y le dijeron: "¿Por qué les hablas por medio de parábolas?".

El les respondió: "A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no.

Porque a quien tiene, se le dará más todavía y tendrá en abundancia, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene.

Por eso les hablo por medio de parábolas: porque miran y no ven, oyen y no escuchan ni entienden.

Y así se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: Por más que oigan, no comprenderán, por más que vean, no conocerán,

Porque el corazón de este pueblo se ha endurecido, tienen tapados sus oídos y han cerrado sus ojos, para que sus ojos no vean, y sus oídos no oigan, y su corazón no comprenda, y no se conviertan, y yo no los cure.

Felices, en cambio, los ojos de ustedes, porque ven; felices sus oídos, porque oyen.

Les aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron; oír lo que ustedes oyen, y no lo oyeron."

Escuchen, entonces, lo que significa la parábola del sembrador.

Cuando alguien oye la Palabra del Reino y no la comprende, viene el Maligno y arrebata lo que había sido sembrado en su corazón: este es el que recibió la semilla al borde del camino.

El que la recibe en terreno pedregoso es el hombre que, al escuchar la Palabra, la acepta en seguida con alegría, pero no la deja echar raíces, porque es inconstante: en cuanto sobreviene una tribulación o una persecución a causa de la Palabra, inmediatamente sucumbe.

El que recibe la semilla entre espinas es el hombre que escucha la Palabra, pero las preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas la ahogan, y no puede dar fruto.

Y el que la recibe en tierra fértil es el hombre que escucha la Palabra y la comprende. Este produce fruto, ya sea cien, ya sesenta, ya treinta por uno".

sábado, 11 de julio de 2026

San Mateo 10,24-33. No temáis.

Evangelio según San Mateo 10,24-33.

Jesús dijo a sus apóstoles:

"El discípulo no es más que el maestro ni el servidor más que su dueño.

Al discípulo le basta ser como su maestro y al servidor como su dueño. Si al dueño de casa lo llamaron Belzebul, ¡cuánto más a los de su casa!

No les teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido.

Lo que yo les digo en la oscuridad, repítanlo en pleno día; y lo que escuchen al oído, proclámenlo desde lo alto de las casas.

No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena.

¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre que está en el cielo.

Ustedes tienen contados todos sus cabellos.

No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros.

Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo.

Pero yo renegaré ante mi Padre que está en el cielo de aquel que reniegue de mí ante los hombres."

viernes, 10 de julio de 2026

San Mateo 10,16-23. Ovejas entre lobos.


 Evangelio según San Mateo 10,16-23.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Mirad que yo os envío como ovejas en medio de lobos. Sed, pues, prudentes como las serpientes, y sencillos como las palomas. Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en sus sinagogas; y por mi causa seréis llevados ante gobernadores y reyes, para que deis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Mas cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué vais a hablar. Lo que tengáis que hablar se os comunicará en aquel momento. Porque no seréis vosotros los que hablaréis, sino el Espíritu de vuestro Padre el que hablará en vosotros.

Entregará a la muerte hermano a hermano y padre a hijo; se levantarán hijos contra padres y los matarán. Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará. Cuando os persigan en una ciudad huid a otra, y si también en ésta os persiguen, marchaos a otra. Yo os aseguro: no acabaréis de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del hombre».

jueves, 9 de julio de 2026

San Mateo 10,7-15. Gratis lo recibisteis.

Evangelio según San Mateo 10,7-15.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus Apóstoles: «Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis. No os procuréis oro, ni plata, ni calderilla en vuestras fajas; ni alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; porque el obrero merece su sustento. En la ciudad o pueblo en que entréis, informaos de quién hay en él digno, y quedaos allí hasta que salgáis. Al entrar en la casa, saludadla. Si la casa es digna, llegue a ella vuestra paz; mas si no es digna, vuestra paz se vuelva a vosotros. Y si no se os recibe ni se escuchan vuestras palabras, salid de la casa o de la ciudad aquella sacudiendo el polvo de vuestros pies. Yo os aseguro: el día del Juicio habrá menos rigor para la tierra de Sodoma y Gomorra que para aquella ciudad».

miércoles, 8 de julio de 2026

San Mateo 10,1-7. Fuego en la noche.

Evangelio según San Mateo 10,1-7.

En aquel tiempo, llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia. Los nombres de los doce Apóstoles son éstos: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo y Tadeo; Simón el Cananeo y Judas el Iscariote, el mismo que le entregó. A éstos doce envió Jesús, después de darles estas instrucciones: «No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos; dirigíos más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca».

martes, 7 de julio de 2026

Mateo 9,32-38. La Mies es mucha.

Evangelio según San Mateo 9,32-38.

En aquel tiempo, le presentaron un mudo endemoniado. Y expulsado el demonio, rompió a hablar el mudo. Y la gente, admirada, decía: «Jamás se vio cosa igual en Israel». Pero los fariseos decían: «Por el Príncipe de los demonios expulsa a los demonios».

Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia. Y al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor. Entonces dice a sus discípulos: «La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies».

lunes, 6 de julio de 2026

Mateo 9,18-26. Tu fe te ha salvado.

Evangelio según San Mateo 9,18-26

En aquel tiempo, Jesús les estaba hablando, cuando se acercó un magistrado y se postró ante Él diciendo: «Mi hija acaba de morir, pero ven, impón tu mano sobre ella y vivirá». Jesús se levantó y le siguió junto con sus discípulos. En esto, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años se acercó por detrás y tocó la orla de su manto. Pues se decía para sí: «Con sólo tocar su manto, me salvaré». Jesús se volvió, y al verla le dijo: «¡Ánimo!, hija, tu fe te ha salvado». Y se salvó la mujer desde aquel momento.

Al llegar Jesús a casa del magistrado y ver a los flautistas y la gente alborotando, decía: «¡Retiraos! La muchacha no ha muerto; está dormida». Y se burlaban de Él. Mas, echada fuera la gente, entró Él, la tomó de la mano, y la muchacha se levantó. Y la noticia del suceso se divulgó por toda aquella comarca.

domingo, 5 de julio de 2026

Ahora es nuestra oportunidad.

Hay momentos en la vida que marcan un antes y un después. Instantes en los que comprendemos que no podemos seguir dejando para mañana aquello que Dios nos está pidiendo hoy. Ese es el mensaje que transmite Ahora es nuestra oportunidad, una adaptación de la conocida canción cristiana del mismo título, que anima a dar un paso al frente y poner la propia vida al servicio del Señor. La canción original invita a ofrecer a Dios el corazón, la juventud, el esfuerzo y los talentos para construir su Reino.

En esta versión de EvangelioRAP dentro de lo que hemos llamado Sacramentum, ese mismo espíritu cobra una nueva fuerza a través del rap. El ritmo urbano se convierte en un altavoz para recordar que cada persona tiene una misión y que no hay que esperar a ser perfecta para comenzar a vivir el Evangelio. Dios llama aquí y ahora, y la respuesta depende de cada uno de nosotros.

La canción es una invitación a dejar atrás la comodidad, el miedo y las excusas. Cristo necesita cristianos valientes que vivan su fe con autenticidad, que no escondan su luz y que estén dispuestos a amar, servir y anunciar el Evangelio con su propia vida.

Hoy el mundo necesita testigos más que discursos. Personas que transformen su entorno con pequeños gestos de amor, perdón y esperanza. Cada día ofrece una nueva oportunidad para comenzar de nuevo, para acercarse a Dios y para convertirse en instrumento de su paz.

Porque el mejor momento para seguir a Cristo nunca será mañana.

Es ahora. Es nuestra oportunidad.

Mateo 11,25-30. Carga ligera.

Evangelio según Mateo 11,25-30

En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

»Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera».

sábado, 4 de julio de 2026

Mateo 9,14-17.Vino nuevo.

Evangelio según Mateo 9,14-17

En aquel tiempo, se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «¿Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán. Nadie echa un remiendo de paño sin tundir en un vestido viejo, porque lo añadido tira del vestido, y se produce un desgarrón peor. Ni tampoco se echa vino nuevo en pellejos viejos; pues de otro modo, los pellejos revientan, el vino se derrama, y los pellejos se echan a perder; sino que el vino nuevo se echa en pellejos nuevos, y así ambos se conservan».

viernes, 3 de julio de 2026

San Juan 20,24-29. Creer sin ver.

Evangelio según San Juan 20,24-29.

Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús.

Los otros discípulos le dijeron: "¡Hemos visto al Señor!". El les respondió: "Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré".

Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: "¡La paz esté con ustedes!".

Luego dijo a Tomás: "Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe".

Tomas respondió: "¡Señor mío y Dios mío!".

Jesús le dijo: "Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!".

Santo Tomás Apóstol. El Mellizo que se atrevió a preguntar.

Hay personas que creen sin hacerse preguntas, y otras que necesitan buscar, tocar y comprender para dar el paso. Santo Tomás Apóstol pertenecía a este segundo grupo. Por eso su historia sigue siendo tan actual.

Nuestra canción "El Mellizo que se atrevió a preguntar" está dedicada al apóstol conocido como "el incrédulo", aunque esa etiqueta no hace justicia a quien tuvo el valor de expresar sus dudas delante de Jesús. Tomás no fingió una fe que no tenía; pidió una respuesta auténtica. Y Cristo no lo rechazó por ello. Al contrario, salió a su encuentro y le mostró sus heridas.

Este rap habla de todos los que alguna vez han dudado, de quienes buscan respuestas en medio de un mundo lleno de ruido, de los que quieren creer, pero necesitan encontrarse personalmente con Dios. Porque la fe no consiste en no tener preguntas, sino en no dejar de buscarlas junto a Jesús.

La declaración de Tomás después del encuentro con Cristo resucitado sigue siendo una de las profesiones de fe más poderosas del Evangelio: "¡Señor mío y Dios mío!". Aquel hombre que pidió ver fue después uno de los apóstoles que llevó el Evangelio hasta tierras lejanas, demostrando que una duda sincera puede convertirse en una fe inquebrantable.

Con "El Mellizo que se atrevió a preguntar", EvangelioRap quiere recordar que Dios no tiene miedo de nuestras preguntas. Él sigue invitándonos a acercarnos, a tocar sus heridas en los que sufren y a descubrir que la verdadera respuesta no siempre es una explicación, sino un encuentro.

Porque, al final, los que se atreven a preguntar también pueden llegar a creer con todo el corazón.

jueves, 2 de julio de 2026

San Mateo 9,1-8. Levántate y camina.


 Evangelio según San Mateo 9,1-8.

Jesús subió a la barca, atravesó el lago y regresó a su ciudad.

Entonces le presentaron a un paralítico tendido en una camilla. Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: "Ten confianza, hijo, tus pecados te son perdonados".

Algunos escribas pensaron: "Este hombre blasfema".

Jesús, leyendo sus pensamientos, les dijo: "¿Por qué piensan mal?

¿Qué es más fácil decir: 'Tus pecados te son perdonados', o 'Levántate y camina'?

Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados -dijo al paralítico- levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".

El se levantó y se fue a su casa.

Al ver esto, la multitud quedó atemorizada y glorificaba a Dios por haber dado semejante poder a los hombres.

miércoles, 1 de julio de 2026

San Mateo 8,28-34. Legión cayó.

Evangelio según San Mateo 8,28-34.

Cuando Jesús llegó a la otra orilla, a la región de los gadarenos, fueron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros. Eran tan feroces, que nadie podía pasar por ese camino.

Y comenzaron a gritar: "¿Que quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para atormentarnos antes de tiempo?"

A cierta distancia había una gran piara de cerdos paciendo.

Los demonios suplicaron a Jesús: "Si vas a expulsarnos, envíanos a esa piara".

El les dijo: "Vayan". Ellos salieron y entraron en los cerdos: estos se precipitaron al mar desde lo alto del acantilado, y se ahogaron.

Los cuidadores huyeron y fueron a la ciudad para llevar la noticia de todo lo que había sucedido con los endemoniados.

Toda la ciudad salió al encuentro de Jesús y, al verlo, le rogaron que se fuera de su territorio.