“¿Hasta cuándo?” es una pregunta que nace muchas veces en el corazón cuando sentimos que estamos buscando algo y no sabemos dónde encontrarlo.
¿Cuánto tiempo más?
¿Cuánto más tengo que buscar?
¿Cuándo llegará la respuesta?
San Agustín conoció muy bien esas preguntas.
Su vida fue una búsqueda incansable de la verdad, la felicidad y el sentido. Buscó respuestas en la filosofía, en el conocimiento, en el éxito y en los placeres del mundo. Quería encontrar aquello que pudiera llenar un corazón que, pese a tenerlo todo, seguía sintiendo un profundo vacío.
Y entonces llegó la pregunta definitiva: ¿hasta cuándo seguirás buscando fuera lo que solo Dios puede darte?
¿Hasta cuándo correré detrás de un sueño,
si tengo el corazón buscando al Dueño?
¿Hasta cuándo, Señor, seguiré perdido,
si Tú me estás llamando y no te he oído?
La historia de San Agustín es la historia de una conversión. Pero también es la historia de una lucha.
Porque convertirse no siempre significa dejar de tener preguntas. A veces significa atreverse a buscar las respuestas delante de Dios.
San Agustín tardó en comprenderlo. Su madre, Santa Mónica, rezó durante años por él. Y cuando finalmente encontró a Cristo, descubrió aquello que había estado buscando durante toda su vida.
Su famosa confesión resume esa experiencia de una manera extraordinaria: nuestro corazón permanece inquieto hasta encontrar su descanso en Dios.
🔥 “¿Hasta cuándo?” habla precisamente de esa inquietud.
De ese corazón que corre.
De esa mente que busca.
De esa persona que prueba caminos y descubre que ninguno termina de llenar.
Pero también habla del momento en que dejamos de huir y comenzamos a volver.
San Agustín nos recuerda que nunca es demasiado tarde para regresar a Dios. Que nuestras equivocaciones no tienen por qué ser el final de nuestra historia. Que incluso los caminos equivocados pueden convertirse, en las manos de Dios, en parte de un camino de regreso.
Porque Dios no dejó de llamar a Agustín.
Y tampoco deja de llamarnos a nosotros.
🎧 ¿Hasta cuándo?
Desde EvangelioRap, esta canción dedicada a San Agustín quiere convertirse en un grito para todos aquellos que sienten esa inquietud interior, para quienes buscan respuestas, para quienes están cansados de correr y para quienes todavía no han descubierto que aquello que buscan tiene un nombre:
Cristo.
Quizá hoy también tengas que hacerte la pregunta:
¿Hasta cuándo voy a seguir buscando fuera lo que solo Dios puede llenar?
Y quizá la respuesta no esté en seguir corriendo.
Quizá esté en volver a casa. 🕊️
No hay comentarios:
Publicar un comentario