martes, 29 de septiembre de 2026

San Miguel Arcángel. Defiéndenos en la lucha.

 “Defiéndenos en la lucha” es un rap dedicado a San Miguel Arcángel, príncipe de las milicias celestiales y símbolo de la lucha contra el mal.

Su nombre significa “¿Quién como Dios?”, una proclamación de fe que atraviesa toda la canción: ante el miedo, la tentación o las dificultades, no estamos solos. San Miguel nos recuerda que la verdadera batalla se libra poniendo nuestra confianza en Dios.

Con un sonido fuerte, intenso y combativo, Defiéndenos en la lucha convierte la oración tradicional a San Miguel en un grito de fe para los jóvenes de hoy.

🔥 Una oración hecha rap. Una batalla vivida con fe.

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha.

Juan 1, 47-51. Mayores cosas verás.

 

Juan 1, 47-51

En aquel tiempo, cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: "Éste es un verdadero israelita en el que no hay doblez". Natanael le preguntó: "¿De dónde me conoces?" Jesús le respondió: "Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera". Respondió Natanael: "Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel". Jesús le contestó: "Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver". Después añadió: "Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre".


lunes, 28 de septiembre de 2026

Lucas 9, 46-50. ¿Quién es el más grande?

 

Lucas 9, 46-50

Un día, surgió entre los discípulos una discusión sobre quién era el más grande de ellos. Dándose cuenta Jesús de lo que estaban discutiendo, tomó a un niño, lo puso junto a sí y les dijo: "El que reciba a este niño en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe también al que me ha enviado. En realidad el más pequeño entre todos ustedes, ése es el más grande".

Entonces, Juan le dijo: "Maestro, vimos a uno que estaba expulsando a los demonios en tu nombre; pero se lo prohibimos, porque no anda con nosotros". Pero Jesús respondió: "No se lo prohiban, pues el que no está contra ustedes, está en favor de ustedes".

domingo, 27 de septiembre de 2026

Mateo 21, 28-32. No digas, hazlo.

 

Mateo 21, 28-32

En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: "¿Qué opinan de esto? Un hombre que tenía dos hijos fue a ver al primero y le ordenó: 'Hijo, ve a trabajar hoy en la viña'. Él le contestó: 'Ya voy, señor', pero no fue. El padre se dirigió al segundo y le dijo lo mismo. Éste le respondió: 'No quiero ir', pero se arrepintió y fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?" Ellos le respondieron: "El segundo".

Entonces Jesús les dijo: "Yo les aseguro que los publicanos y las prostitutas se les han adelantado en el camino del Reino de Dios. Porque vino a ustedes Juan, predicó el camino de la justicia y no le creyeron; en cambio, los publicanos y las prostitutas, sí le creyeron; ustedes, ni siquiera después de haber visto, se han arrepentido ni han creído en él''.

sábado, 26 de septiembre de 2026

Lucas 9, 43-45. Presta atención.

Lucas 9, 43-45

En aquel tiempo, como todos comentaban, admirados, los prodigios que Jesús hacía, éste dijo a sus discípulos: “Presten mucha atención a lo que les voy a decir: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres”.

Pero ellos no entendieron estas palabras, pues un velo les ocultaba su sentido y se las volvía incomprensibles. Y tenían miedo de preguntarle acerca de este asunto.

 

viernes, 25 de septiembre de 2026

Lucas 9, 18-22. Tú eres Mi Salvador.

 

Lucas 9, 18-22

Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?" Ellos contestaron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los antiguos profetas, que ha resucitado".

Él les dijo: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?" Respondió Pedro: "El Mesías de Dios". Entonces Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie.

Después les dijo: "Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día".

jueves, 24 de septiembre de 2026

Catedral de La Sagrada Familia. Sinfonía de piedra.

Hay edificios que se construyen con piedra, pero otros parecen construirse con oración.

“Sinfonía de Piedra” nace inspirada en la Sagrada Familia de Barcelona, la gran obra de Antoni Gaudí, donde arquitectura, naturaleza y fe se encuentran para elevar la mirada hacia Dios.

Cada torre, cada luz y cada detalle parecen formar parte de una inmensa sinfonía: una sinfonía hecha de piedra, color y silencio. Un templo que recuerda que la belleza también puede ser una forma de evangelizar.

La Sagrada Familia no es solamente una obra arquitectónica. Es un mensaje: la creación entera puede apuntar hacia su Creador.

Con esta canción, EvangelioRAP quiere convertir esa imagen en ritmo y palabra: mirar hacia arriba, salir del ruido y recordar que nuestra vida también está llamada a elevarse.

🕊️ “Sinfonía de Piedra”: cuando la piedra se convierte en oración y la arquitectura canta la gloria de Dios.

Lucas 9, 7-9. ¿Quién es él?


 Lucas 9, 7-9

En aquel tiempo, el rey Herodes se enteró de todos los prodigios que Jesús hacía y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado; otros, que había regresado Elías, y otros, que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.

Pero Herodes decía: “A Juan yo lo mandé decapitar. ¿Quién será, pues, éste del que oigo semejantes cosas?” Y tenía curiosidad de ver a Jesús.

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Honra la raíz.

«Honrarás a tu padre y a tu madre.»

El cuarto mandamiento nos invita a reconocer nuestras raíces, agradecer la vida recibida y valorar a quienes nos han acompañado y cuidado.

Honrar no significa que todo sea perfecto, sino aprender a mirar nuestra historia con gratitud, respeto y verdad. Porque conocer nuestras raíces nos ayuda a crecer y a dar fruto.

🎶 «Honra la raíz» es un rap sobre la familia, la gratitud y el valor de no olvidar de dónde venimos.

Porque un árbol solo puede crecer hacia el cielo cuando permanece unido a sus raíces.

🙏 Honra la raíz. Vive la fe. Da fruto.

Lucas 9, 1-6. En marcha.

 

Lucas 9, 1-6

En aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad para expulsar toda clase de demonios y para curar enfermedades. Luego los envió a predicar el Reino de Dios y a curar a los enfermos.

Y les dijo: "No lleven nada para el camino: ni bastón, ni morral, ni comida, ni dinero, ni dos túnicas. Quédense en la casa donde se alojen, hasta que se vayan de aquel sitio. Y si en algún pueblo no los reciben, salgan de ahí y sacúdanse el polvo de los pies en señal de acusación".

Ellos se pusieron en camino y fueron de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio y curando en todas partes.

martes, 22 de septiembre de 2026

Lucas 8, 19-21. Mi familia.

 

Lucas 8, 19-21

En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús su madre y sus parientes, pero no podían llegar hasta donde él estaba porque había mucha gente. Entonces alguien le fue a decir: “Tu madre y tus hermanos están allá afuera y quieren verte”. Pero él respondió: “Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.

lunes, 21 de septiembre de 2026

San Mateo. De la mesa a la misión.

“Sígueme.” Dos palabras bastaron para cambiar la vida de Mateo.

Estaba sentado en la mesa de los impuestos, atrapado en una vida marcada por el dinero y señalado por muchos. Pero Jesús no se quedó mirando su pasado: lo llamó por su nombre y le abrió un camino nuevo.

Mateo se levantó, dejó atrás aquella mesa y siguió a Jesús. El que antes recaudaba para sí comenzó a anunciar el Evangelio para los demás. De la mesa pasó a la misión; de ser señalado, a ser discípulo; de recibir, a entregar.

🎵 “De la mesa a la misión” nace de esa llamada que sigue resonando hoy: Jesús no llama a los perfectos, llama a los que están dispuestos a levantarse y seguirle.

Porque una sola palabra de Cristo puede cambiarlo todo.

San Mateo, apóstol y evangelista, ruega por nosotros.

Mateo 9, 9-13. ¿Te quedas sentado?

Mateo 9, 9-13

En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él se levantó y lo siguió.

Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos pu¬bli¬canos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?" Jesús los oyó y les dijo: "No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".

domingo, 20 de septiembre de 2026

Mateo 20, 1-16. Los últimos, primeros.

 

Mateo 20, 1-16

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: "El Reino de los cielos es semejante a un propietario que, al amanecer, salió a contratar trabajadores para su viña. Después de quedar con ellos en pagarles un denario por día, los mandó a su viña. Salió otra vez a media mañana, vio a unos que estaban ociosos en la plaza y les dijo: 'Vayan también ustedes a mi viña y les pagaré lo que sea justo'. Salió de nuevo a medio día y a media tarde e hizo lo mismo.

Por último, salió también al caer la tarde y encontró todavía a otros que estaban en la plaza y les dijo: '¿Por qué han estado aquí todo el día sin trabajar?' Ellos le respondieron: 'Porque nadie nos ha contratado'. Él les dijo: 'Vayan también ustedes a mi viña'.

Al atardecer, el dueño de la viña dijo a su administrador: 'Llama a los trabajadores y págales su jornal, comenzando por los últimos hasta que llegues a los primeros'. Se acercaron, pues, los que habían llegado al caer la tarde y recibieron un denario cada uno.

Cuando les llegó su turno a los primeros, creyeron que recibirían más; pero también ellos recibieron un denario cada uno. Al recibirlo, comenzaron a reclamarle al propietario, diciéndole: 'Esos que llegaron al último sólo trabajaron una hora, y sin embargo, les pagas lo mismo que a nosotros, que soportamos el peso del día y del calor'.

Pero él respondió a uno de ellos: 'Amigo, yo no te hago ninguna injusticia. ¿Acaso no quedamos en que te pagaría un denario? Toma, pues, lo tuyo y vete. Yo quiero darle al que llegó al último lo mismo que a ti. ¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?'

De igual manera, los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos''.

sábado, 19 de septiembre de 2026

Lucas 8, 4-15. ¿Qué tierra eres?

 

Lucas 8, 4-15

En aquel tiempo, mucha gente se había reunido alrededor de Jesús, y al ir pasando por los pueblos, otros más se le unían. Entonces les dijo esta parábola:

“Salió un sembrador a sembrar su semilla. Al ir sembrando, unos granos cayeron en el camino, la gente los pisó y los pájaros se los comieron. Otros cayeron en terreno pedregoso, y al brotar, se secaron por falta de humedad. Otros cayeron entre espinos, y al crecer éstos, los ahogaron. Los demás cayeron en tierra buena, crecieron y produjeron el ciento por uno”. Dicho esto, exclamó: “¡El que tenga oídos para oír, que oiga!”

Entonces le preguntaron los discípulos: “¿Qué significa esta parábola?” Y él les respondió: “A ustedes se les ha concedido conocer claramente los secretos del Reino de Dios; en cambio, a los demás, sólo en parábolas para que viendo no vean y oyendo no entiendan.

La parábola significa esto: la semilla es la palabra de Dios. Lo que cayó en el camino representa a los que escuchan la palabra, pero luego viene el diablo y se la lleva de sus corazones, para que no crean ni se salven. Lo que cayó en terreno pedregoso representa a los que, al escuchar la palabra, la reciben con alegría, pero no tienen raíz; son los que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba, fallan. Lo que cayó entre espinos representa a los que escuchan la palabra, pero con los afanes, riquezas y placeres de la vida, se van ahogando y no dan fruto. Lo que cayó en tierra buena representa a los que escuchan la palabra, la conservan en un corazón bueno y bien dispuesto, y dan fruto por su constancia’’.

viernes, 18 de septiembre de 2026

Lucas 8, 1-3.Vamos con Él.

 

Lucas 8, 1-3

En aquel tiempo, Jesús comenzó a recorrer ciudades y poblados predicando la buena nueva del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que habían sido libradas de espíritus malignos y curadas de varias enfermedades. Entre ellas iban María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, el administrador de Herodes; Susana y otras muchas, que los ayudaban con sus propios bienes.

jueves, 17 de septiembre de 2026

Lucas 7, 36-50. Vete en Paz.

 

Lucas 7, 36-50

En aquel tiempo, un fariseo invitó a Jesús a comer con él. Jesús fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa. Una mujer de mala vida en aquella ciudad, cuando supo que Jesús iba a comer ese día en casa del fariseo, tomó consigo un frasco de alabastro con perfume, fue y se puso detrás de Jesús, y comenzó a llorar, y con sus lágrimas bañaba sus pies; los enjugó con su cabellera, los besó y los ungió con el perfume.

Viendo esto, el fariseo que lo había invitado comenzó a pensar: “Si este hombre fuera profeta, sabría qué clase de mujer es la que lo está tocando; sabría que es una pecadora”.

Entonces Jesús le dijo: “Simón, tengo algo que decirte”. El fariseo contestó: “Dímelo, Maestro”. El le dijo: “Dos hombres le debían dinero a un prestamista. Uno le debía quinientos denarios, y el otro, cincuenta. Como no tenían con qué pagarle, les perdonó la deuda a los dos. ¿Cuál de ellos lo amará más?” Simón le respondió: “Supongo que aquel a quien le perdonó más”.

Entonces Jesús le dijo: “Has juzgado bien”. Luego, señalando a la mujer, dijo a Simón: “¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y tú no me ofreciste agua para los pies, mientras que ella me los ha bañado con sus lágrimas y me los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me diste el beso de saludo; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besar mis pies. Tú no ungiste con aceite mi cabeza; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por lo cual, yo te digo: sus pecados, que son muchos, le han quedado perdonados, porque ha amado mucho. En cambio, al que poco se le perdona, poco ama”. Luego le dijo a la mujer: “Tus pecados te han quedado perdonados”.

Los invitados empezaron a preguntarse a sí mismos: “¿Quién es éste que hasta los pecados perdona?” Jesús le dijo a la mujer: “Tu fe te ha salvado; vete en paz”.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Perdón que libera.

Hay heridas que no se ven, errores que pesan y culpas que parecen cadenas. Pero Dios no quiere que vivamos atrapados en nuestro pasado. En el sacramento de la Penitencia nos ofrece algo mucho más grande: su perdón y una nueva oportunidad.

“Perdón que libera” es un rap que nos recuerda que reconocer nuestros pecados no es una derrota, sino un paso hacia la libertad. En la confesión encontramos la misericordia de Cristo, que no nos condena, sino que nos levanta y nos invita a comenzar de nuevo.

Porque pedir perdón no nos hace débiles. Nos hace libres.

🎤 Dale al play, abre el corazón y deja que el perdón de Dios rompa las cadenas.

Lucas 7, 31-35. Abre los ojos.

 

Lucas 7, 31-35

En aquel tiempo, Jesús dijo: "¿Con quién compararé a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen? Se parecen a esos niños que se sientan a jugar en la plaza y se gritan los unos a los otros:

'Tocamos la flauta y no han bailado,

cantamos canciones tristes y no han llorado'.

Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía vino, y ustedes dijeron: 'Ese está endemoniado'. Y viene el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: 'Este hombre es un glotón y un bebedor, amigo de publicanos y pecadores'. Pero sólo aquellos que tienen la sabiduría de Dios, son quienes lo reconocen".

martes, 15 de septiembre de 2026

Juan 19, 25-27. Ahí está tu madre.

 

Juan 19, 25-27

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena.

Al ver a su madre y junto a ella al discípulo que tanto quería, Jesús dijo a su madre: ""Mujer, ahí está tu hijo"". Luego dijo al discípulo: ""Ahí está tu madre"". Y desde entonces el discípulo se la llevó a vivir con él.